lunes, 4 de febrero de 2008

Observando la Violencia de Género. Reportar para sensibilizar



Los últimos reportes de la base de datos "Violencia de Género en cuatro medios escritos salvadoreños", de noviembre de 2007, son alarmantes, como todo el año 2007. No se trata sólo de las cifras (ya de por sí estremecedoras) sino de los rostros y dramas que se configuran con cada entrada a la base. Niñas, niños, violaciones, torturas, vigilancias, edades contrapuestas, etc.

Uno de los casos más sonados en las últimas semanas ha sido el del alcalde de Jucuarán. Detenido "In fraganti" mientras privaba de libertad a una menor de trece años, fue liberado luego después que se supiera que la niña estaba embarazada de él y que se casarían. Más tarde volvió a ser capturado en compañía de otra menor y, mientras guardaba reclusión, fueron puestas las denuncias de dos menores más, con la acusación de violación a menor e incapaz.

Menudo funcionario, del que la Constitución de la República dice que deben ser de "moralidad notoria". Funcionario de temer, al que supuestamente la población confía la seguridad municipal y el desarrollo de sus ciudadanos.

Ojalá superemos el tono moralista de la prensa: no se trata "sólo" de una violación. Se trata de otro triste y dramático ejemplo de los derechos humanos conculcados de la niñez y de las mujeres. Se trata del empeó al más bajo precio del futuro de nuestra nación.

Este blog intentará comentar la actualidad que nos va ofreciendo la realidad nacional observada y reportada desde la base de datos que llevamos en el Programa de Masculinidades. Pretenderemos superar las puras cifras y gráficas para compartir el rostro humano detras de las mismas. Esperamos sus comentarios.

Bienvenidos y bienvenidas.

1 comentario:

sal dijo...

Me parece muy bien la reflexión que se hace acerca de los medios de comunicación ya que de eso se trata que miremos el rostro humano de las niñas y niños que estan siendo objetos de violencia sexual y ver de que forma desde nuestro espacio podemos aparte de romper con la cultura del silencio, buscar mecanismos para que no sigamos tolerando y legitimando tanto